A veces simplemente sucede que prefiero hacerlo mal. No se trata de súbita rebeldía ni tampoco de tocar los cojones.
Supongo que, sencillamente, es un placebo que me suministro a mí mismo.
A veces resulta, a veces no.
Y es que a veces consigo digerir la realidad sin problemas.
El resto de las veces no.
A veces pasa que, de repente, quieres saberlo todo de personas a las que no conoces...otras, también sucede, que desearías no saber tanto sobre personas a las que amas.
No sé qué decirte. La mayor parte del tiempo es la vida la que te vive y no al revés. Eso es todo.
lunes, 8 de septiembre de 2008
viernes, 18 de julio de 2008
Ese día llegaron los platillos volantes. Cientos de ellos, metálicos,
observándonos silenciosos desde hacía eones.
Y la gente en la Tierra contempló puesta en pie cómo bajaban,
Ansiosos por ver qué les esperaba dentro,
Sin que ninguno de nosotros supiera si iba a seguir aquí mañana,
Pero yo no me di cuenta porque..
Ese día, el día que llegaron los platillos volantes, se dio la extraña coincidencia de que los zombies salieron de sus tumbas, y se abrieron paso a través de la blanda tierra reclamando el descanso eterno.
Y se alzaron de repente, arrastrando los pies, con los ojos nublados, imparables,
Vinieron a nosotros, los vivos, y gritamos y corrimos,
Pero yo no me di cuenta porque...
El día de los platillos volantes, que también fue el día de los zombis, fue también El Ragnarok, y las pantallas de los televisores nos mostraron
Un barco construido con las uñas de los muertos, una serpiente, un lobo,
Todos mayores de lo que la mente podía concebir.
Y entonces los Dioses llegaron, y Odín, Thor y Loki y demás se enfrentaron a su destino.
Pero yo no me di cuenta porque...
El día de los platillos volantes/zombis/batalla de los dioses las esclusas del mundo se abrieron
Y todos fuimos arrollados por hadas, genios y duendes
Que nos ofrecían deseos y prodigios y eternidades,
Inteligencia y encanto y verdaderos corazones valerosos y calderos de oro,
Mientras los gigantes recorrían la tierra, y las abejas asesinas,
Pero yo no me di cuenta porque...
Ese día, el día de los platillos volantes, el día de los zombis
Del Ragnarok y de las hadas, el día que llegaron los grandes vientos
Y las grandes nieves, y los huracanes, el día que
Todas las plantas murieron y los mares se desbordaron, el día que los ordenadores se rebelaron y las máquinas nos conminaron a obedecer, el día que Los Ángeles, borrachos y confusos, salieron a trompicones de los bares
Y que sonaron todas las campanas de Roma, el día que los animales nos dieron sermones en hebreo, el día del Yeti, de las capas voladoras y la llegada de la máquina del tiempo,
Yo no me dí cuenta de nada porque
estaba tirado en mí habitación, sin hacer nada,
sin ni siquiera leer, no de verdad, simplemente
mirando al teléfono, preguntándome
si tú ibas a llamarme.
observándonos silenciosos desde hacía eones.
Y la gente en la Tierra contempló puesta en pie cómo bajaban,
Ansiosos por ver qué les esperaba dentro,
Sin que ninguno de nosotros supiera si iba a seguir aquí mañana,
Pero yo no me di cuenta porque..
Ese día, el día que llegaron los platillos volantes, se dio la extraña coincidencia de que los zombies salieron de sus tumbas, y se abrieron paso a través de la blanda tierra reclamando el descanso eterno.
Y se alzaron de repente, arrastrando los pies, con los ojos nublados, imparables,
Vinieron a nosotros, los vivos, y gritamos y corrimos,
Pero yo no me di cuenta porque...
El día de los platillos volantes, que también fue el día de los zombis, fue también El Ragnarok, y las pantallas de los televisores nos mostraron
Un barco construido con las uñas de los muertos, una serpiente, un lobo,
Todos mayores de lo que la mente podía concebir.
Y entonces los Dioses llegaron, y Odín, Thor y Loki y demás se enfrentaron a su destino.
Pero yo no me di cuenta porque...
El día de los platillos volantes/zombis/batalla de los dioses las esclusas del mundo se abrieron
Y todos fuimos arrollados por hadas, genios y duendes
Que nos ofrecían deseos y prodigios y eternidades,
Inteligencia y encanto y verdaderos corazones valerosos y calderos de oro,
Mientras los gigantes recorrían la tierra, y las abejas asesinas,
Pero yo no me di cuenta porque...
Ese día, el día de los platillos volantes, el día de los zombis
Del Ragnarok y de las hadas, el día que llegaron los grandes vientos
Y las grandes nieves, y los huracanes, el día que
Todas las plantas murieron y los mares se desbordaron, el día que los ordenadores se rebelaron y las máquinas nos conminaron a obedecer, el día que Los Ángeles, borrachos y confusos, salieron a trompicones de los bares
Y que sonaron todas las campanas de Roma, el día que los animales nos dieron sermones en hebreo, el día del Yeti, de las capas voladoras y la llegada de la máquina del tiempo,
Yo no me dí cuenta de nada porque
estaba tirado en mí habitación, sin hacer nada,
sin ni siquiera leer, no de verdad, simplemente
mirando al teléfono, preguntándome
si tú ibas a llamarme.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Cosas que he aprendido en 28 años
1. Nadie es normal.
2. Gente es el plural de imbécil.
3. Todo esto pasará.
4. Que los amigos vayan y vengan es inevitable.
5. Si hay personas absolutamente increíbles que te quieren, no estás haciéndolo tan mal.
6. Tener mucho miedo de perder a alguien es la fórmula perfecta para perderlo.
7. Pedimos consejo, pero buscamos aprobación.
8. No puedes salvar a nadie. Especialmente si no quiere.
9. Nunca, nunca, jamás, digas de este agua no beberé.
10. Para cuando creo que ya me conozco, he cambiado.
11. Tengo claro que nadie sabe de lo que soy capaz.
12. Me gusta estar solo hasta un punto que aún me sorprende.
13. Me resulta difícil acertar con el punto sano de egoísmo. Tiendo a los extremos.
14. Lo que más me cuesta de una tarea es empezarla.
15. Pido demasiadas disculpas
16. Necesito muy poco para entusiasmarme y menos aún para decepcionarme.
2. Gente es el plural de imbécil.
3. Todo esto pasará.
4. Que los amigos vayan y vengan es inevitable.
5. Si hay personas absolutamente increíbles que te quieren, no estás haciéndolo tan mal.
6. Tener mucho miedo de perder a alguien es la fórmula perfecta para perderlo.
7. Pedimos consejo, pero buscamos aprobación.
8. No puedes salvar a nadie. Especialmente si no quiere.
9. Nunca, nunca, jamás, digas de este agua no beberé.
10. Para cuando creo que ya me conozco, he cambiado.
11. Tengo claro que nadie sabe de lo que soy capaz.
12. Me gusta estar solo hasta un punto que aún me sorprende.
13. Me resulta difícil acertar con el punto sano de egoísmo. Tiendo a los extremos.
14. Lo que más me cuesta de una tarea es empezarla.
15. Pido demasiadas disculpas
16. Necesito muy poco para entusiasmarme y menos aún para decepcionarme.
martes, 4 de marzo de 2008
Las chicas que son raras, son muy, muy raras.
Porque se visten de maneras extrañas, porque imaginan mundos que no existen,
porque juegan a atormentar a sus muñecas, porque toman el té en tazas de plástico,
porque aunque traten de imitarlas, con todos sus defectos, siguen siendo más perfectas que ninguna,
porque saben gritar rebeldía, porque lloran, porque tienen muñecos de trapo…
Ellas son raras porque son ellas, y viceversa.
Porque se visten de maneras extrañas, porque imaginan mundos que no existen,
porque juegan a atormentar a sus muñecas, porque toman el té en tazas de plástico,
porque aunque traten de imitarlas, con todos sus defectos, siguen siendo más perfectas que ninguna,
porque saben gritar rebeldía, porque lloran, porque tienen muñecos de trapo…
Ellas son raras porque son ellas, y viceversa.
viernes, 15 de febrero de 2008
Ahora lo que molan son Amy Winehouse, el gesto torcido y la respuesta afilada.
Molan la pose afectada, los aburridos secretos inconfesables y las cajas cerradas.
Las putas cajas cerradas.
¿Simpática y amable? buah, no mola.
¿Arisca como su puta madre? mola.
¿Leal y alegre? no mola.
¿Una zorra incoherente e inestable? mola.
¿Qué cojones nos pasa?
Molan la pose afectada, los aburridos secretos inconfesables y las cajas cerradas.
Las putas cajas cerradas.
¿Simpática y amable? buah, no mola.
¿Arisca como su puta madre? mola.
¿Leal y alegre? no mola.
¿Una zorra incoherente e inestable? mola.
¿Qué cojones nos pasa?