Las intenciones, especialmente las buenas, sirven para poco.
Los propósitos, you know, son como la viagra, la farlopa o esa fulana borracha y encantadora que te hace tanto caso a las cuatro de la mañana.
Quimeras. Humo. Ilusiones transitorias.
Mierda.
¿Quieren verdades de las de a puño? ¿De las que joden?
Sea.
1. Borra los SMS.
Todos. Kilómetro 0.
Y no me refiero exclusivamente a singles y treintañeras dispuestas a comerse (ya me entienden) la vida y los rescoldos de su juventud. No.
Todos. También los casados, también los canallas imberbes de Malasaña, los treintañeros modernikis de La Latina y las doncellas del Fridays y el teléfono sin llamadas.
No puedes vivir eternamente de aquellos mensajes cerdos que lucías, orgulloso, en las rondas de cañas los jueves por la noche.
2. Mentiras y fiestas de guardar.
Llevas años arrojando sapos y culebras sobre El Día de la Madre, El Corte Inglés, San Valentín y su puta madre. Años ostentando pose y principios.
Luego oyes un par de villancicos y te ablandas un poquito. Imaginas su cara sin regalo bajo el árbol de Navidad y piensas ¡qué demonios!, es Navidad. París (y tu vida sexual) bien vale una misa.
Pues no.
No la vale.
3. Psicología y autoayuda.
Manda a cagar al loquero.
Manda a cagar a Paulo Coehlo y El Secreto, haz una hoguera con los libros de autoayuda y la filosofía Teletienda, los suplementos dominicales y a todo aquel articulista, bloguero o tertuliano que te diga cómo vivir tu vida.
4. Pierde el tiempo.
Es tuyo.
Y no te engañes, no vas a plantar árboles ni curar el SIDA ni siquiera leer Ulises.
Tócate los cojones a destajo y sin remordimientos.
Sólo faltaba.
5. Mueve el culo.
Los gorditos no siempre son simpáticos ni las rellenitas más guarras. O sea.
La belleza interior está bien pero ya saben, mejor allanen el camino hasta ella.
6. Soledad, rusos blancos y sillones orejeros.
Las personas que no saben estar solas son, en el fondo, niños malcriados.
Pequeños divos hijos de puta, dictadores de una república bananera entre el salón y la cocina, constantemente reclamando atención y tardes libres.
Borra sus números.
7. Calladita estás más guapa.
Recuerdo una entrevista a Michael Stipe,
· ¿Qué haces para impresionar a los demás?
· Me quedo callado.
Muerde, huele, anda, araña su espalda, dobla la rodilla. Mira más, mira mejor. Busca el abismo.
Escucha.
Aprende.
8. Recupera la ternura.
El cinismo es un arma de doble filo, puede ser interesante pero también insoportable.
House mola. Pero Nate Fisher mola más.
Lloraste con Big Fish. Sufres cada verso de Tom Waits y celebras cada abrazo que no esperas.
¿Cuál es el puto problema?
9. Relatividad y prejuicios de tres al cuarto.
Conozco pocas personas felices.
Y créanme, no tiene nada que ver con la inteligencia; eso de que para ser feliz hay que ser ignorante debió urdirlo un informático resentido y malfollado.
Vete tú a saber por qué son felices aquellos fulanos. Sólo sé una cosa, relativizan todo. Cada problema, cada rincón de la casa de sus vidas.
Ya saben, si las cosas son como las ves, mejor no las mires mucho.
10. Folla como un cabrón.
Como un enano.
Como si te quedara un mes de vida, un semana, un jodido día.
Como nunca.
Como siempre.
martes, 13 de enero de 2009
martes, 23 de diciembre de 2008
Tú no lo sabes, pero yo, en este preciso momento, estoy corriendo. No importa si te lo crees o no. No importa si vienes a este blog y crees que ya no escribo. Todo lo contrario. Escribo, pero no tengo tiempo para teclear. No olvides que estoy corriendo. Tengo más que contar que nunca. Pero me preocupa si voy bien situado en carrera. Y dónde está la meta. No pasa nada especial, lo que ocurre es que estoy cansado.
Lo que ocurre es que estoy triste.
Me voy a tatuar el nombre en el brazo para oir a la gente animarme. Puede que funcione.
Lo que ocurre es que estoy triste.
Me voy a tatuar el nombre en el brazo para oir a la gente animarme. Puede que funcione.
Hoy, después de lo de ayer, no sé cómo pensarte. Quiero escribirte y no encuentro las palabras. Se han ido todas. Se fueron contigo. Aún no sé dónde. Como las hojas de este otoño que se nos muere por costumbre.
Mentiría si dijera que duele como antes. Como entonces. Y si te dijera que puedo conjugar en pasado todos los verbos que usamos, también mentiría. Pero si quieres te miento. Si quieres jugamos a seguir enredando nuestros dedos en este hilo. Estoy seguro de que aún queda espacio para hacernos algún corte más. Lo que no sé es si quedará algo de sangre que acuda a la herida.
Lo siento, últimamente no consigo concentrarme ni siquiera para hacer conjeturas. Dedico todos mis esfuerzos a compaginar la vida con el dejarme morir en tu recuerdo. Porque lo cierto es que el olvido nos alcanza diluyéndonos en esta tristeza líquida que es tan dulce como amarga, que se hace respirable por momentos.
Quiero no volver a escribirte. Prometo pensarte, aunque sea desordenadamente. Sin horarios. Cada vez menos.
Hasta que nos conozcamos de nuevo.
Mentiría si dijera que duele como antes. Como entonces. Y si te dijera que puedo conjugar en pasado todos los verbos que usamos, también mentiría. Pero si quieres te miento. Si quieres jugamos a seguir enredando nuestros dedos en este hilo. Estoy seguro de que aún queda espacio para hacernos algún corte más. Lo que no sé es si quedará algo de sangre que acuda a la herida.
Lo siento, últimamente no consigo concentrarme ni siquiera para hacer conjeturas. Dedico todos mis esfuerzos a compaginar la vida con el dejarme morir en tu recuerdo. Porque lo cierto es que el olvido nos alcanza diluyéndonos en esta tristeza líquida que es tan dulce como amarga, que se hace respirable por momentos.
Quiero no volver a escribirte. Prometo pensarte, aunque sea desordenadamente. Sin horarios. Cada vez menos.
Hasta que nos conozcamos de nuevo.
martes, 4 de noviembre de 2008
Citas de Terry Pratchett
Via Halón disparado.
La estupidez real siempre vence a la inteligencia artificial.
Solamente en los sueños somos libres. El resto del tiempo necesitamos el sueldo.
Emplear el sarcasmo con según que gente es como atacar un castillo con merengues.
El problema de tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner allí sus cosas.
No importa lo rápido que viaje la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y la está esperando.
Enciéndele a un hombre un fuego y él tendrá calor durante un día. Ponlo en el fuego y estará caliente durante toda su vida.
…Cierto era que estaba escuchando una cinta de éxitos de Queen, pero no se debería sacar ninguna conclusión de ello, porque todas las cintas que se pasan dos semanas o más en un coche se transforman automáticamente en los éxitos de Queen.
Solía pensar que yo era estúpido. Fue entonces cuando conocí a los filósofos.
No se puede tener una última frontera, no sería fronteriza con nada. Lo más que puede llegar a ser una frontera es «penúltima», y gracias.
La inteligencia de una turba viene dada por el coeficiente intelectual de su miembro más tonto dividida por el número de miembros.
Pues no sé para qué tenéis que crear a las personas como personas para que luego os enfadéis porque actúan como personas. Y además, si pararais de decirle a todo el mundo que todo se arreglará cuando se mueran, a lo mejor intentan arreglarlo todo mientras estén vivos.
Es un hecho generalmente conocido por todos que nueve décimas partes del cerebro no se utilizan y, como la mayoría de los hechos generalmente conocidos por todos, también es falso. Ni siquiera el Creador más estúpido se tomaría la molestia de hacer que la cabeza humana fuese por el mundo cargando con un par de kilos de gelatina grisácea innecesaria si el único propósito real de dicha gelatina fuese, por ejemplo, servir de exquisitez gastronómica a ciertas tribus remotas que viven en valles todavía no explorados.
Los dioses se convertían en una gran barba en el cielo, porque cuando tienes tres años tu padre es una gran barba en el cielo.
La vida te resulta tan complicada porque piensas que hay gente buena y gente mala. Pero te equivocas, desde luego. Únicamente hay gente mala, lo que pasa, es que algunas personas ocupan posiciones enfrentadas.
¿Pedigrí? ¿Pedigrí? ¿Y a quién demonios le importa eso del pedigrí? ¡No es más que cuestión de raza y de antepasados! Por si no lo sabes, yo también tuve un padre. Y dos abuelos. Y cuatro bisabuelos. Y hasta te puedo decir que muchos de ellos eran el mismo perro. Así que no vengas a decirme que yo no tengo pedigrí.
La estupidez real siempre vence a la inteligencia artificial.
Solamente en los sueños somos libres. El resto del tiempo necesitamos el sueldo.
Emplear el sarcasmo con según que gente es como atacar un castillo con merengues.
El problema de tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner allí sus cosas.
No importa lo rápido que viaje la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y la está esperando.
Enciéndele a un hombre un fuego y él tendrá calor durante un día. Ponlo en el fuego y estará caliente durante toda su vida.
…Cierto era que estaba escuchando una cinta de éxitos de Queen, pero no se debería sacar ninguna conclusión de ello, porque todas las cintas que se pasan dos semanas o más en un coche se transforman automáticamente en los éxitos de Queen.
Solía pensar que yo era estúpido. Fue entonces cuando conocí a los filósofos.
No se puede tener una última frontera, no sería fronteriza con nada. Lo más que puede llegar a ser una frontera es «penúltima», y gracias.
La inteligencia de una turba viene dada por el coeficiente intelectual de su miembro más tonto dividida por el número de miembros.
Pues no sé para qué tenéis que crear a las personas como personas para que luego os enfadéis porque actúan como personas. Y además, si pararais de decirle a todo el mundo que todo se arreglará cuando se mueran, a lo mejor intentan arreglarlo todo mientras estén vivos.
Es un hecho generalmente conocido por todos que nueve décimas partes del cerebro no se utilizan y, como la mayoría de los hechos generalmente conocidos por todos, también es falso. Ni siquiera el Creador más estúpido se tomaría la molestia de hacer que la cabeza humana fuese por el mundo cargando con un par de kilos de gelatina grisácea innecesaria si el único propósito real de dicha gelatina fuese, por ejemplo, servir de exquisitez gastronómica a ciertas tribus remotas que viven en valles todavía no explorados.
Los dioses se convertían en una gran barba en el cielo, porque cuando tienes tres años tu padre es una gran barba en el cielo.
La vida te resulta tan complicada porque piensas que hay gente buena y gente mala. Pero te equivocas, desde luego. Únicamente hay gente mala, lo que pasa, es que algunas personas ocupan posiciones enfrentadas.
¿Pedigrí? ¿Pedigrí? ¿Y a quién demonios le importa eso del pedigrí? ¡No es más que cuestión de raza y de antepasados! Por si no lo sabes, yo también tuve un padre. Y dos abuelos. Y cuatro bisabuelos. Y hasta te puedo decir que muchos de ellos eran el mismo perro. Así que no vengas a decirme que yo no tengo pedigrí.
lunes, 13 de octubre de 2008
Las situaciones extrañas y absurdas se han convertido en algo tan cotidiano que ya no me sorprenden, como tampoco me sorprende darme cuenta de que empiezo a dejar de buscar respuestas.
No las hay.
Ni respuestas, ni soluciones y menos consuelo.
El dibujo del cardiograma no parece indicar que vayan a cambiar las cosas, aún así espero.
Espero porque me han dicho que se trata de eso, de dejar que el tiempo pase, que haga su trabajo, así que el tiempo pasa y yo cuento los segundos,
preguntándome si de verdad quiero que el tiempo se lleve tantas cosas buenas aunque ahora me duelan tanto.
A veces tengo que respirar muy hondo para intentar hacer un poco más espacio entre el corazón y la tristeza.
Me dicen que tengo que ser fuerte, que lo superaré y yo no sé lo que significa ser fuerte ni tampoco si quiero serlo, porque tengo la impresión de que, en realidad, lo que quieren decir es que
tengo que ser más frío,
menos yo.
No las hay.
Ni respuestas, ni soluciones y menos consuelo.
El dibujo del cardiograma no parece indicar que vayan a cambiar las cosas, aún así espero.
Espero porque me han dicho que se trata de eso, de dejar que el tiempo pase, que haga su trabajo, así que el tiempo pasa y yo cuento los segundos,
preguntándome si de verdad quiero que el tiempo se lleve tantas cosas buenas aunque ahora me duelan tanto.
A veces tengo que respirar muy hondo para intentar hacer un poco más espacio entre el corazón y la tristeza.
Me dicen que tengo que ser fuerte, que lo superaré y yo no sé lo que significa ser fuerte ni tampoco si quiero serlo, porque tengo la impresión de que, en realidad, lo que quieren decir es que
tengo que ser más frío,
menos yo.
martes, 16 de septiembre de 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
A veces simplemente sucede que prefiero hacerlo mal. No se trata de súbita rebeldía ni tampoco de tocar los cojones.
Supongo que, sencillamente, es un placebo que me suministro a mí mismo.
A veces resulta, a veces no.
Y es que a veces consigo digerir la realidad sin problemas.
El resto de las veces no.
A veces pasa que, de repente, quieres saberlo todo de personas a las que no conoces...otras, también sucede, que desearías no saber tanto sobre personas a las que amas.
No sé qué decirte. La mayor parte del tiempo es la vida la que te vive y no al revés. Eso es todo.
Supongo que, sencillamente, es un placebo que me suministro a mí mismo.
A veces resulta, a veces no.
Y es que a veces consigo digerir la realidad sin problemas.
El resto de las veces no.
A veces pasa que, de repente, quieres saberlo todo de personas a las que no conoces...otras, también sucede, que desearías no saber tanto sobre personas a las que amas.
No sé qué decirte. La mayor parte del tiempo es la vida la que te vive y no al revés. Eso es todo.