viernes, 22 de octubre de 2010

Ahora que todos los caminos de retorno que recorrí para olvidarte y alcanzarte al mismo tiempo me trajeron de vuelta al país sin pistas, de vuelta al peso de mi cuerpo encogido, asustado, atrapado, ahora...
Ahora que los días que se filtran con esfuerzo, sin pausa, a través de las fisuras de un calendario que sólo habla de pasados y futuros que nunca fueron, que ya nunca serán, convirtiendo el presente en un eco casi inaudible, ahora...
Ahora que sé que te gastas los labios en otro cuerpo, desintegrando beso a beso los escombros de nuestro recuerdo, como platos estallando en el aire al contacto de una bala, con su risa resonando de fondo y tus ojos apuntando a su boca....
Así que ya no quiero hablar de nada de lo que importa, hasta que encuentre de nuevo el significado de todas las palabras o hasta que todo deje de importar.

Ahora tengo que seguir viviendo, que es lo mismo que echar a correr.

jueves, 15 de octubre de 2009

Atrapados en un querernos sin querer, en un ni contigo ni sin ti, sin saber si nos queremos o nos idealizamos o si idealizar es la única manera posible de querer, sacamos brillo a un pasado que nos mantiene tan unidos como separados.
Ya no somos los que fuimos y, lo que es peor, nunca podremos volver a conocernos por primera vez, con la misma certeza y el mundo entero a nuestros pies.
Como todas las cosas rotas, como todos los casos tristes, dando forma a este drama que alimentamos de manera puntual, meticulosa y precisa, quizás por costumbre, quizás por aburrimiento…Quizás porque de verdad nos queremos como nadie se ha querido en este mundo, pero eso ya nunca lo sabremos, porque nuestro tiempo de amarnos pasó, como también dejamos pasar el tiempo de olvidarnos de tanto volver la vista hacia el lugar de donde vino el amor.
Y ahora estamos, el uno frente a otro mirándonos, sin poder alcanzarnos, sin poder separarnos, viviendo en andenes adonde nunca jamás volverá a llegar un maldito tren.

Y

El aire que no llega.La saliva que se atraganta. Las dudas que pesan. Los años que pasan (que han pasado).
Y yo
que sigo sin olvidarte.

viernes, 10 de julio de 2009

Escribir, esa terapia absurda. Y otra vez ese agujero en el estómago,
ese tragar saliva apretando la mandíbula.
Esa pena densa, que es sólo mía, que no dejo que nadie entienda.
Y mientras la vida que me vive deprisa y yo que me dejo.
Y mientras tú y mientras todo.
Y esa puta canción que no dejo que deje de sonar, que llena este cuarto, que voy a desgastar las paredes de tanto arañarlas buscando respuestas.
Y no hay.
No hay más que ojos y dudas y ganas de llorar y no hacerlo.
Y tragarme todos los finales tristes, albergarlos ahí adentro, sobrevivir con ellos.
Seguir sorprendido, extrañado porque aún hay quien me quiere a pesar de saberme tan incierto, tan torpe.
Y otra vez volver a desear ser otro y joderme sabiendo que no tengo remedio,
que nadie lo tiene.
Y buscar y salir y volver a empezar, durmiendo a duras penas, lejos de todo.

Si tan solo fuera capaz de parar esa canción...

Que le jodan al que dijo que querer es poder.

lunes, 15 de junio de 2009

Es jodido, ¿sabes? Estar así, como estoy yo, partido en dos, lo jodido es que el amor nunca es tan feroz como cuando crees que te va a dejar.

La verdad es que es todo un derroche de energía el que invierto para averiguar cosas que en teoría ya tengo aprendidas…Empiezo a plantearme si será un caso clínico digno de estudiar o sólo un ejemplo más de estupidez común.

Hablamos de cualquier cosa sin caer en la cuenta de que tú estás allí y yo aquí, que sólo son las 7 ya estamos apagando las luces...Me quedo sin fuerzas para decir nada, perdona, ya sabes que no es habitual en mí, salvo cuando hablamos de este tema, hay algo dentro que se desborda.

Quieres respuestas. Sí, yo también, pero estando como estoy, tan dividido, no hay dios que se entere de nada, todo se mezcla...la añoranza con la risa, el hambre con la calma y todas las dudas trepando por las sábanas, buscando mi garganta.

Entonces me doy cuenta de las luces y las sombras de mi propia vida. Que sean luces o sombras depende del día, de la música, de si llueve, de si suena el teléfono.

A veces también depende de mí.

martes, 9 de junio de 2009

Realmente conmovedor

viernes, 22 de mayo de 2009

He olvidado cómo eran los colores antes de ti (no sabría distinguir un tierra de un celeste)
Pensar que no puede ser. Saber que ya no más.
Se me atraganta esta tristeza afilada con su batallón de recuerdos diminutos y absurdos cristalizando en mi retina como filtros en mi campo de visión... y todo porque sólo sé mirar la vida a través de ti.
Seguir sabiendo que no puede ser, a pesar de no saber si podré.

Pues sí, tal vez dependo demasiado de ti, ¿y qué? que cada cual apechugue con su amor.