Wabi-Sabi es un concepto japonés que hace referencia a la belleza de lo imperfecto, lo impermanente y lo incompleto.
Nada es perfecto en la naturaleza, al menos en el sentido geométrico-euclidiano en que lo concibe occidente. Nada es impermanente porque todo está en proceso, todo en la vida nace o muere. Y nada es completo porque si lo fuera, sería perfecto y permanente, porque la completitud no existe en la naturaleza; es sólo una abstracción ideada por el hombre.
Esta estética, surgida alrededor de la vieja ceremonia del té, tiene mucho de melancólico y otoñal. Es la estética de los objetos que envejecen con el uso, que están hechos de materiales orgánicos, que tienen vida propia.
Wabi-Sabi es la madera, el metal oxidado, el cáñamo, la tela cruda, la cerámica…
Por eso me gustan los libros viejos, las llamadas perdidas, las fotos desenfocadas, los mapas que no llevan a ningún sitio. No busco líneas rectas ni claridad, me gustan las cosas complicadas, quizá por eso me gustas tú.
2 comentarios:
eso me suena al ultimo samiurai, q dice que son todas perfectas... las flores
siempre supimos que eras un poco desviado...
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