martes, 2 de octubre de 2007

Todas mis mentiras fueron antes deseos.

Nos descubrimos por accidente, como casi todas las cosas que merecen la pena,hubiésemos sido una buena canción de Robert Smith.Y no esperas que ocurra, al menos, no tan pronto, son demasiadas cosas, quizá demasiadas en demasiado poco tiempo, pero ya hemos llegado, el punto de no retorno,donde debemos decidir si bajarnos, o pasamos y nos estrellamos.
Podría decirte nunca bajes los brazos, pero no soy el más adecuado para darte consejos, a fin de cuentas,soy yo el que duerme solo,tendrás que contentarte con las palmadas en la espalda,las sonrisas falsas y tal vez una o dos frases de ánimo, pero aquí no encontrarás nada de eso.

Aunque no lo creas, sigo perdiendo todos los partidos en el descuento.

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