sábado, 11 de abril de 2009

Después de todo eso fue lo primero de lo que hablamos;
de mis ganas de,
de mi miedo a,
de mis ansias por…
Todo.

Yo nunca quise hacerte daño con mis cosas, pero finalmente no hallé la manera de evitarlo (si es que realmente existe una manera de conseguirlo)


Y entonces pensé en que todo sería mejor si no me gustara tanto mi guerra.

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